El sistema de individualización científica separado en grados, permite la progresión o regresión individual según la evolución del interno o interna durante el tiempo de condena.

Ninguna clasificación es definitiva, el grado asignado a un interno o interna es revisado por la Junta de Tratamiento cada 6 meses, y en el caso del primer grado, cada 3 meses.

La evolución en el tratamiento penitenciario determina una nueva clasificación del interno o interna, con la correspondiente propuesta de traslado al Centro penitenciario adecuado o, dentro del mismo Centro, a otro departamento con diferente modalidad de vida.

Cuando el interno no participe en un programa individualizado de tratamiento, la valoración de su evolución se realizará en la forma descrita en el artículo 112.4 del Reglamento Penitenciario, salvo cuando la Junta de Tratamiento haya podido efectuar una valoración de la integración social del interno por otros medios legítimos.

 

Progresión de grado

El interno o interna tiene derecho a ser progresado de grado si “por la evolución de su tratamiento” se hace merecedor de tal progresión. Consecuentemente, el régimen, inseparablemente unido al grado, será también un derecho, y no puede aplicarse nunca al penado un régimen menos favorable o restrictivo de derechos.

La progresión en el grado de clasificación dependerá de la modificación positiva de aquellos factores directamente relacionados con la actividad delictiva, lo cual se manifiesta en la conducta global del interno y debe conllevar un incremento de la confianza depositada en el mismo, que permite la atribución de responsabilidades más importantes que impliquen un mayor margen de libertad.

 

Regresión de grado

La regresión de grado procederá cuando se aprecie en el interno, en relación al tratamiento, una evolución negativa en el pronóstico de integración social y en la personalidad o conducta del interno o interna.

 

 

En muchas ocasiones nos encontramos que un preso condenado efectúa todas aquellas labores relativas a su tratamiento penitenciario sin la asistencia letrada correspondiente. Nuestro consejo es siempre acudir y contra con la asistencia de un buen abogado de confianza experto en derecho penal y en derecho penitenciario. Por ello, siendo conocedores de esta situación nuestro bufete de abogados expertos en derecho penal desea poner a disposición este formulario de petición de clasificación penitenciaria. Adjuntamos un formulario guía para su solicitud.

 

AL SUBDIRECTOR DE TRATAMIENTO

 

D/Dña. ……… interno/a en este Centro Penitenciario y, cuyas demás circunstancias personales ya constan en mi expediente penitenciario, ante la Junta de Régimen comparezco y como mejor proceda en Derecho, DIGO

Que en base al artículo 104.3 del Reglamento Penitenciario que permite la clasificación sin esperar DOS meses de observación y, tomando en consideración las circunstancias excepcionales de rehabilitación y reinserción que concurran, vengo a SOLICITAR LA CLASIFICACION EN TERCER GRADO en base a las siguientes                 

ALEGACIONES

 

PRIMERA. (Describir la situación personal –historia individual, social, laboral, escolar); es importante en los casos de drogodependientes.

SEGUNDA. El proceso de recuperación personal, laboral y de estabilización y normalización de vida a todos los efectos tal y como se acredita en los documentos que se adjuntan.

TERCERA. El tiempo transcurrido entre la comisión del hecho y la ejecución de la medida penal, habida cuenta de que las identidades entre el autor del hecho y el que ahora acaba de ingresar en prisión son absolutamente diferentes.  De modo que así se podría hablar de “error en la persona”.  Hace ….años que ocurrieron los hechos.

CUARTA. Las exigencias contenidas en el mandato constitucional del artículo 25.2 sobre la finalidad de reinserción de la pena.

QUINTA. Asimismo, adjuntamos los documentos acreditativos de los datos psicosociales y laborales señalados a fin de que sirvan de apoyo al estudio científico que ustedes debe realizar y, de esta manera, tengan los datos suficientes para una posible clasificación solicitada en base a la normalización de su vida:

a)Informe psicosocial del psicólogo D. ………..

  1. b) Copia del indulto presentado (en su caso).
  2. c) Escrito de D. .., en el que se adjunta una copia del certificado de matrimonio de D..
  3. d) Documentos acreditativos de actividad laboral.
  4. e) Documento donde se adjunta documentos acreditativos de su actividad laboral posterior.

 

FUNDAMENTOS DE DERECHO

 

Primero. La legislación penitenciaria establece tres grados penitenciarios, sin que sea preciso pasar por cada uno de ellos, lo que significa que un penado puede ser clasificado inicialmente en el segundo sin tener que pasar por el primero ni en el tercero sin tener que pasar por el segundo (Art. 72.3 LOGP)

Segundo. El sistema penitenciario es un sistema progresivo, de forma que no cabe mantener a un interno en un grado inferior cuando por la evolución de su tratamiento se haga merecedor de su progresión.

Tercero. Uno de los rasgos más sobresalientes de la Ley Orgánica General Penitenciaria es, en palabras de su exposición de motivos, la potenciación del régimen abierto.

Cuarto. El artículo 104.3 del Reglamento Penitenciario permite la clasificación sin esperar DOS meses de observación y, tomando en consideración las circunstancias excepcionales de rehabilitación y reinserción que concurran.

En su virtud,

SUPLICO al Subdirector de tratamiento, que tenga por presentado este escrito y por SOLICITADA LA CLASIFICACION DEL TERCER GRADO penitenciario

La necesidad de agotar la vía administrativa en los procedimientos de asilo y refugio.

 

 

Tal y como recoge el art. 72.1 de la LOGP, las penas privativas de libertad se ejecutan según el sistema de individualización científica separado en grados, el último de los cuales es el de libertad condicional, conforme determina el Código Penal.

El sistema o clasificación en grados supone una profunda modificación del sistema progresivo clásico y se caracteriza por una gran flexibilidad, ya que permite la clasificación inicialdel penado en cualquier grado, salvo el de libertad condicional, y la progresión o regresión individual según la evolución del interno o interna durante el tiempo de condena. Esta clasificación en grados permitirá la individualización de su tratamiento y la asignación del régimen penitenciario más adecuado a dicho tratamiento.

 

Los grados de clasificación

Los grados son nominados correlativamente, de manera que:

  • El Primer Grado corresponde a un régimen en el que las medidas de control y seguridad son más restrictivas (régimen cerrado).
  • El Tercer Grado coincide con el régimen abierto, en cualquiera de sus modalidades.

Debemos añadir que el art. 100.2 del Reglamento Penitenciario permite flexibilizar e individualizar aún más el cumplimiento de la pena privativa de libertad, ya que recoge un modelo de ejecución que combina aspectos característicos de cada uno de los grados de tratamiento. Dicha medida es estudiada individualmente para cada penado y debe fundamentarse en un programa específico de tratamiento.

 

El Primer Grado

La clasificación excepcional en primer grado se realiza a propuesta de la Junta de Tratamiento, que requiere de los informes razonados del Jefe de Servicios y del Equipo Técnico, y habrá de ser motivada. El acuerdo por el Centro Directivo, se pone en conocimiento del Juez de Vigilancia Penitenciaria y el interno o interna tendrá derecho a recurrir dicho acuerdo.

 

El Segundo Grado

Son clasificados en segundo grado los penados en quienes concurren unas circunstancias personales y penitenciarias de normal convivencia, pero sin capacidad para vivir, por el momento, en semilibertad.

 

El Tercer Grado

El tercer grado se aplica a los internos o internas que, por sus circunstancias personales y penitenciarias, estén capacitados para llevar a cabo un régimen de vida en semilibertad.

Algunas consideraciones especiales al respecto:

  • Periodo de seguridad: cuando la duración de la pena de prisión impuesta sea superior a cinco años, el Juez o Tribunal podrá ordenar que la clasificación en tercer grado no se efectúe hasta el cumplimiento de la mitad de la pena.

En cualquier caso, cuando la duración de la pena impuesta sea superior a cinco años y se trate de determinados delitos enumerados en el art. 36.2 del C. P., la clasificación en tercer grado no podrá efectuarse hasta el cumplimiento de la mitad de la condena. Tal como establece la ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio.

  • Abono de la responsabilidad civil derivada del delito: es un nuevo requisito, introducido por modificación de la Ley Orgánica 7/2003, para la clasificación o progresión a tercer grado.

Para su valoración algunos aspectos a considerar son:

  • La conducta observable del interno o interna  para restituir lo sustraído, reparar el daño e indemnizar los perjuicios materiales y morales.
  • Las condiciones personales y patrimoniales del culpable para satisfacer dicha responsabilidad.
  • Las garantías que permitan asegurar la satisfacción futura.
  • La estimación del enriquecimiento que el culpable hubiera obtenido por la comisión del delito.
  • La naturaleza de los daños y perjuicios causados por el delito.

La clasificación inicial de un interno en tercer grado de tratamiento es posible, ya que, como nos recuerda el art. 72.3 de la LOGP, siempre que de la observación y clasificación de un penado, resulte estar en condiciones para ello, podrá ser situado inicialmente en un grado superior, salvo el de libertad condicional, sin pasar necesariamente por los grados que le preceden.

 

 

Una vez se ha dictado una sentencia condenatoria y siendo firme, debe ejecutarse y cumplirse en los términos que la misma exponga.

Una sentencia penal comprende, en penas privativas de libertad, un amplio margen (horquilla) de posibilidades a la hora de dar efectivo cumplimiento al ingreso en prisión, y ello, porque el código penal prevé para determinados delitos penas de prisión (privativas de libertad) desde 3 meses hasta penas de prisión por encima de 5 años, llegando a la pena de prisión permanente revisable del Art 36 del CP.

Ello supone, la gran mayoría de las veces, salvo excepciones, que las penas de prisión inferiores o hasta 2 años, sin antecedentes penales  y sin reincidencia  no se lleven cabo en su ejecución y se suspenda su cumplimiento con los condicionamientos que prevén los artículos 80 a 87 del Código penal español.

 

Destacamos sobre la suspensión de la pena:

 

Artículo 80 código penal

“1. Los jueces o tribunales, mediante resolución motivada, podrán dejar en suspenso la ejecución de las penas privativas de libertad no superiores a dos años cuando sea razonable esperar que la ejecución de la pena no sea necesaria para evitar la comisión futura por el penado de nuevos delitos.

Para adoptar esta resolución el juez o tribunal valorará las circunstancias del delito cometido, las circunstancias personales del penado, sus antecedentes, su conducta posterior al hecho, en particular su esfuerzo para reparar el daño causado, sus circunstancias familiares y sociales, y los efectos que quepa esperar de la propia suspensión de la ejecución y del cumplimiento de las medidas que fueren impuestas. 

  1. Serán condiciones necesarias para dejar en suspenso la ejecución de la pena, las siguientes:

1.ªQue el condenado haya delinquido por primera vez. A tal efecto no se tendrán en cuenta las anteriores condenas por delitos imprudentes o por delitos leves, ni los antecedentes penales que hayan sido cancelados, o debieran serlo con arreglo a lo dispuesto en el artículo 136. Tampoco se tendrán en cuenta los antecedentes penales correspondientes a delitos que, por su naturaleza o circunstancias, carezcan de relevancia para valorar la probabilidad de comisión de delitos futuros.

2.ªQue la pena o la suma de las impuestas no sea superior a dos años, sin incluir en tal cómputo la derivada del impago de la multa.

3.ªQue se hayan satisfecho las responsabilidades civiles que se hubieren originado y se haya hecho efectivo el decomiso acordado en sentencia conforme al artículo 127.

Este requisito se entenderá cumplido cuando el penado asuma el compromiso de satisfacer las responsabilidades civiles de acuerdo a su capacidad económica y de facilitar el decomiso acordado, y sea razonable esperar que el mismo será cumplido en el plazo prudencial que el juez o tribunal determine. El juez o tribunal, en atención al alcance de la responsabilidad civil y al impacto social del delito, podrá solicitar las garantías que considere convenientes para asegurar su cumplimiento”.

Pero en los casos en los que sí se efectúa un ingreso en prisión el CUMPLIMIENTO DE LA PENA pasa por DIVERSOS GRADOS que determinarán distintos tipo de modo de vida penitenciaria y permisos y/o beneficios.

Esta clasificación en grado la determina la Junta de tratamiento, si bien siempre es susceptible de ser recurrida por el interno o su abogado.

Estos pueden ser:

  • 1º grado o de régimen cerrado. Este grado solo se aplica a los presos peligrosos o considerados de alto riesgo, por lo que se les interna en módulos de aislamiento, ya que no pueden disfrutar de una vida carcelaria normal. Permanecerán encerrados en su celda un total de 22 horas diarias, con salidas individuales a patio de 2 horas. No podrán disfrutar de actividades lúdicas como el resto de internos y sus comunicaciones (vis-vis, por cristal, llamadas telefónicas, correspondencia) está sometida a vigilancia.

Nota: Durante la estancia en prisión si existe un incidente grave se puede efectuar de oficio una revisión de grado para su modificación. Regresión de grado.

 

Destacamos sobre el primer grado (Arts. 89 a 91 R. Penitenciario):

 

Artículo 89 Reglamento penitenciario

“El régimen cerrado, en consonancia con lo previsto en el artículo 10 de la Ley Orgánica General Penitenciaria, será de aplicación a aquellos penados que, bien inicialmente, bien por una involución en su personalidad o conducta, sean clasificados en primer grado por tratarse de internos extremadamente peligrosos o manifiestamente inadaptados a los regímenes ordinario y abierto”.

 

Artículo 90. Características

“1. El régimen penitenciario de vida regulado conforme a lo establecido en el artículo 10 de la Ley Orgánica General Penitenciaria, se cumplirá en Centros o módulos de régimen cerrado o en departamentos especiales ubicados en Centros de regímenes comunes, con absoluta separación del resto de la población reclusa. 

  1. En todo caso se cumplirá en celdas individuales, caracterizándose por una limitación de las actividades en común de los internos y por un mayor control y vigilancia sobre los mismos, exigiéndose, de manera especial, el acatamiento de cuantas medidas de seguridad, orden y disciplina elabore el Consejo de Dirección, previo informe de la Junta de Tratamiento. En ningún caso, el régimen de vida para estos internos podrá establecer limitaciones regimentales iguales o superiores a las fijadas para el régimen de cumplimiento de la sanción de aislamiento en celda. 
  1. En los centros con módulos o departamentos de régimen cerrado se diseñará un programa de intervención específico que garantice la atención personalizada a los internos que se encuentren en dicho régimen, por equipos técnicos, especializados y estables.

  

Artículo 91 Modalidades de vida

“1. Dentro del régimen cerrado se establecen dos modalidades en el sistema de vida, según los internos sean destinados a Centros o módulos de régimen cerrado o a departamentos especiales.

  1. Serán destinados a Centros o módulos de régimen cerrado aquellos penados clasificados en primer grado que muestren una manifiesta inadaptación a los regímenes comunes.
  2. Serán destinados a departamentos especiales aquellos penados clasificados en primer grado que hayan sido protagonistas o inductores de alteraciones regimentales muy graves, que hayan puesto en peligro la vida o integridad de los funcionarios, Autoridades, otros internos o personas ajenas a la Institución, tanto dentro como fuera de los Establecimientos y en las que se evidencie una peligrosidad extrema”.

2º grado u ordinario. Es el grado que disfrutan la gran mayoría de los internos en las prisiones españolas. Con ello llevas una vida normalizada dentro del Centro penitenciario y se puede acceder a determinados beneficios tales como permisos de salida cuyo cumplimiento y desarrollo va a marcar el resto de concesiones de permisos y progresión en grado.

Nota: Durante la estancia en prisión si existe un incidente grave se puede efectuar de oficio una revisión de grado para su modificación. Regresión de grado.

3º grado o régimen abierto. Aunque según la Ley Penitenciaria prevé que se pueda acceder a este grado de forma anticipada, la realidad es que en escasas ocasiones los centros penitenciarios, instituciones penitenciarias, acceden al mismo.

El trámite ordinario para su acceso  se puede acceder a este grado una vez dictada la condena, y resulta necesario que esté cumplida la mitad de la condena.

¿Y quién estipula que ya estás listo para disfrutar de esta semilibertad? Pues existen dos vías para ello:

  1. Que la Junta de Tratamiento del Centro, después de estudiado tu expediente, así lo estime oportuno y lo notifique al Fiscal y a I.I.P.P. Si el fiscal no se opone, en general I.I.P.P aprueba la decisión del Centro y se destina al interno a un centro de cumplimiento de tercer grado o semilibertad.
  2. La Junta de Tratamiento se opone. Entonces se recurre en Queja al Juez de Vigilancia Penitenciaria, que puede concederlo. En caso negativo se le vuelve a recurrir en Reforma con nuevas aportaciones y si tampoco en este segundo recurso el J.V.P. cambia de opinión, se recurre en Apelación a la Sala de la Audiencia a la que corresponda la cárcel.

Todos estos sistemas de grados y clasificaciones, que serán particularizados en cada caso concreto, cumplen unas pautas o variables comunes cuales son:

 

Artículo 102 Variables y criterios de clasificación

“1. Para la individualización del tratamiento, tras la adecuada observación de cada penado, se realizará su clasificación, que determinará el destino al Establecimiento cuyo régimen sea más adecuado al tratamiento que se le haya señalado y, en su caso, al grupo o sección más idónea dentro de aquél.

  1. Para determinar la clasificación, las Juntas de Tratamiento ponderarán la personalidad y el historial individual, familiar, social y delictivo del interno, la duración de las penas, el medio social al que retorne el recluso y los recursos, facilidades y dificultades existentes en cada caso y momento para el buen éxito del tratamiento.
  2. Serán clasificados en segundo grado los penados en quienes concurran unas circunstancias personales y penitenciarias de normal convivencia, pero sin capacidad para vivir, por el momento, en semilibertad.
  3. La clasificación en tercer grado se aplicará a los internos que, por sus circunstancias personales y penitenciarias, estén capacitados para llevar a cabo un régimen de vida en semilibertad.
  4. Conforme a lo dispuesto en el artículo 10 de la Ley Orgánica General Penitenciaria, se clasificarán en primer grado a los internos calificados de peligrosidad extrema o inadaptación manifiesta y grave a las normas generales de convivencia ordenada, ponderando la concurrencia de factores tales como:
    1. a) Naturaleza de los delitos cometidos a lo largo de su historial delictivo, que denote una personalidad agresiva, violenta y antisocial.
    2. b) Comisión de actos que atenten contra la vida o la integridad física de las personas, la libertad sexual o la propiedad, cometidos en modos o formas especialmente violentos.
    3. c) Pertenencia a organizaciones delictivas o a bandas armadas, mientras no muestren, en ambos casos, signos inequívocos de haberse sustraído a la disciplina interna de dichas organizaciones o bandas.
    4. d) Participación activa en motines, plantes, agresiones físicas, amenazas o coacciones.
    5. e) Comisión de infracciones disciplinarias calificadas de muy graves o graves, de manera reiterada y sostenida en el tiempo.
    6. f) Introducción o posesión de armas de fuego en el Establecimiento penitenciario, así como la tenencia de drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas en cantidad importante, que haga presumir su destino al tráfico”.

 

Artículo 103 Procedimiento de clasificación inicial

“1. La propuesta de clasificación inicial penitenciaria se formulará por las Juntas de Tratamiento, previo estudio del interno.

  1. La propuesta se formulará en el impreso normalizado aprobado por el Centro Directivo en el plazo máximo de dos meses desde la recepción en el Establecimiento del testimonio de la sentencia.
  2. El protocolo de clasificación penitenciaria contendrá la propuesta razonada de grado y el programa individualizado de tratamiento, en el que se dará cobertura a las necesidades y carencias detectadas en el interno en los ámbitos señalados en el artículo 20.2 de este Reglamento. En el programa se señalarán expresamente los destinos, actividades, programas educativos, trabajo y actividades ocupacionales o de otro tipo que deba seguir el interno.
  3. La resolución sobre la propuesta de clasificación penitenciaria se dictará, de forma escrita y motivada, por el Centro Directivo en el plazo máximo de dos meses desde su recepción.
  4. La resolución de clasificación inicial se notificará al interno interesado, indicándole en la notificación que de no estar conforme con la misma, puede acudir en vía de recurso ante el Juez de Vigilancia.
  5. El Centro Directivo podrá ampliar el plazo para dictar la resolución de clasificación inicial hasta un máximo de dos meses más, para la mejor observación de la conducta y la consolidación de los factores positivos del interno.
  6. Cuando se trate de penados con condenas de hasta un año, la propuesta de clasificación inicial formulada por la Junta de Tratamiento, adoptada por acuerdo unánime de sus miembros, tendrá la consideración de resolución de clasificación inicial a todos los efectos, salvo cuando se haya propuesto la clasificación en primer grado de tratamiento, en cuyo caso la resolución corresponderá al Centro Directivo.
  7. En este supuesto, el acuerdo unánime de la Junta de Tratamiento de clasificación inicial en segundo o tercer grado se notificará al interno, que podrá ejercitar la impugnación referida en el apartado 5 de este artículo y se remitirá al Centro Directivo.
  8. Si la propuesta de la Junta de Tratamiento de clasificación en segundo o tercer grado a que se refieren los apartados anteriores no fuese unánime, la misma se remitirá al Centro Directivo para la resolución que proceda conforme a lo establecido en los otros apartados de este artículo”.